27 de junio 2026 — 12:30h
Se ruega puntualidad — toca Bitterykas 🎶
Queridos supervivientes de mi selva favorita:
Si estáis leyendo esto, es que habéis sido elegidos para la aventura más salvaje del verano. Yo, la reina autoproclamada de la Amazonia, os invito oficialmente a perderos conmigo entre cócteles, tacos y mucha música.
Preparad vuestro mejor look selvático, traed ganas de pasarlo absurdamente bien, y dejad las preocupaciones en casa. En la Amazonia no hay lunes.
Quiero risas, bailes hasta que duelan los pies y que nadie mire el reloj en todo el día.
Os quiero,
Rosana
La selva os espera en
Amazonia style
Temática selvática, pero ante todo: cómodos. Hay piscina y prao.
Traed bañador y toalla para la piscina. Estamos en prao, así que tacones bajo vuestra responsabilidad.
Animal print, leopardo, cebra, estampado tropical, colores de tucán, rojo, verde, dorado, plumas, cuanto más selvaje mejor
Disfraces completos, neón, ropa de trabajo
Preparaos para una aventura salvaje
Traed bañador y toalla. La selva tiene su propio oasis.
🎶 SHOW de Bitterykas a las 13:00h EN PUNTO — vermú con música en directo hasta las 15:00h. Hay que ser puntual, no te lo pierdas. Después, tambores, ritmos tropicales y baile hasta el amanecer (el resto, sorpresa).
Tacos, nachos, guacamole, margaritas... Un festín salvaje.
La selva se mueve. Pista de baile bajo las estrellas.
Vermú con vinilo · 13:00h en punto
Avenida Richard Grandío, 13 – Oviedo
Chalet enfrente del Colegio San Ignacio, en la carretera del Centro Médico
Desde Oviedo centro, toma Avenida Hermanos Menéndez Pidal hacia N-630. Unos 10 minutos. Aparcamiento en zona residencial.
Pide a Avenida Richard Grandío 13, Oviedo (frente al Colegio San Ignacio). Unos 10 minutos desde el centro, 7-12 euros.
Líneas TUA A1 y A2. Parada: Centro Médico de Asturias (2 min andando).
Añade tu canción a la playlist de la fiesta
Abrir Playlist en SpotifyLas fieras que sobrevivirán a la Amazonia

La anfitriona que abre las puertas de su selva para que la disfrutéis. Cuidadla como ella os cuida a vosotros, que este territorio es sagrado.

El chamán de las sobremesas. Capaz de alargar cualquier comida hasta la cena con sus historias. Lleva 365 días de "salavantín" seguidos.

Mitad profesora, mitad cómplice. Te echa la bronca y cinco minutos después está organizando el lío contigo. Lleva un bolso enorme del que sale todo lo que pueda hacer falta — y lo que no. Hermana grande de la selva: la que abraza primero, la que se ríe la última y la que recuerda lo importante. Imprescindible en cada plan.

Hermana del alma y guardiana de la tribu. La que aparece antes de que la llames — corazón enorme, manos que siempre ayudan y risa que cura. Cuando la selva se complica, llega con linterna y abrazo; cuando todo va bien, es la primera en bailar. De las que sostienen, no solo acompañan.

La Maestra del Color y de la Risa. Divertida, guapa y llena de energía — si alguien tiene que dejar a una diosa lista para la fiesta, es ella.

Mejor amiga desde el cole, hermana de otra madre. De esas que ya son familia. Compañera de fines de semana eternos, cómplice de vida entera y guardiana de todos los secretos.

El diplomático de la tribu. Capaz de mediar entre dos jaguares sin despeinarse. Sobrevive a todo y siempre queda de pie.

Fiestera de noche, superheroína de día. Lleva oxígeno a quien lo necesita y energía nuclear a cualquier fiesta. Imparable.

El que menos ruido hace pero más cuenta. Observador nato, compañero fiel de Raquel y capaz de sorprenderte cuando menos te lo esperas. Eso sí, ponle un copazo y verás cómo habla.

La hippie de la tribu. Viajera de emociones, alquimista de buenos momentos. Profesora con silbato y corazón enorme.

Amenaza con volver a Galicia cada lunes pero el viernes ya está pidiendo cañas. Convierte cualquier momento en fiesta.

Profesora con estilazo, reina de los vermús y amante de la moda. Elegante y sofisticada hasta que llega la hora de la fiesta, ahí sale la fiera que nadie se espera.

Más energía que un mono araña con Red Bull. Imposible pillarlo quieto. Arregla, mueve y monta lo que sea antes de que pestañees.

Dice "me voy" y aparece con otra cerveza. Reina de las despedidas inexistentes. Ternura infinita con carcajada incluida.

Ingeniero de lo imposible. Si se rompe, lo arregla. Si no existe, lo inventa. Cerebro de la operación y compañero de vida.

Tranquilo como un perezoso pero con cerebro de águila. Su amor por los videojuegos y el marisco es leyenda en la tribu.

Magia kawaii en la selva. Vive entre skincare y café coreano. Tierna como un cachorro... hasta que le entra hambre.

Madraza de la selva y la persona más auténtica que vas a conocer. Dice lo que piensa, sin rodeos y con el corazón por delante. De las que siempre sabes a qué atenerte.

El alma de la fiesta con corazón de niño grande. Divertido, noble y pareja perfecta de Sheila. Cuando se lo pasa bien, se asegura de que todos a su alrededor también.

Sonrisa traviesa y mirada de jaguar que todo lo ve. Si lo ves callado, está leyendo la jungla. Si lo ves riendo, salta al río con él — que lo bueno empieza.

Le dicen Virus y nadie recuerda muy bien por qué — y mejor así. Contable de precisión, ex-tuno con la capa colgada en el armario y devoto eterno del Boss. Cara de póker, humor inglés y silencios que valen oro.

Amiga de la hermandad con el corazón por delante y la verdad por bandera. Música y nana de mil niños, con paciencia de selva entera. Si necesitas algo, ya está ahí antes de que lo pidas.

Gemela de Elsa y mitad de su mismo corazón. Encantadora, cariñosa y mágica con las manos: deja las uñas —perdón, las garras— de toda la tribu de revista.
Lo que pasa en la Amazonia, se queda en la Amazonia
Prohibido irse antes de medianoche
El que no baile, friega
Queda terminantemente prohibido hablar del trabajo
Los cócteles no se rechazan, se agradecen
Se os vigila. La dueña de la selva tiene ojos de águila, detecta una miga a 50 metros y va armada con la escoba. Avisados quedáis
Cada miembro recibe por WhatsApp una marca tribal personal — una llave única para entrar en la tribu, descubrir su nombre amazónico y recibir lo que la selva le entrega.
¿Aún no has recibido tu marca?
Con cariño,
Rosana
Anfitriona de esta selva